Las máquinas tragamonedas han cambiado constantemente a lo largo de la historia cuando hablamos de su evolución. Hoy en día, son controladas por chips computarizados y permiten a los casinos ganar un porcentaje fijo de comisiones. Lo mismo ocurre con las tragamonedas en línea, pues cuentan con un software que controla las ganancias del casino. En la mayoría de los casos, las ganancias del casino no son muy altas, pues el problema reside en cómo los jugadores perciben a estas máquinas. Muchos de ellos creen que estos juegos están arreglados, cuando en realidad no es así. El mayor beneficio de jugar a las tragamonedas es la posibilidad agregada de ganar grandes bonos. Para acceder a estos bonos, usted debe superar ciertos mitos preconcebidos sobre tragamonedas en vivo y en línea que existen actualmente.
Uno de los mitos más comúnmente aceptados ocurre cuando persona gana un pozo justo después de que otro jugador ha dejado la máquina. El jugador termina creyendo que si él o ella hubiere jugado un poco más en esa máquina, habría ganado el pozo. Eso no es correcto. Las tragamonedas regulares son controladas por un chip computarizado, que ejecuta un RNG (Random Number Generator o Generador de Números al Azar). El RNG sigue su ciclo aún cuando usted no juegue la máquina. En cuanto comienza a jugar, el chip de la máquina (o el software en el caso de los casinos en línea) ofrece la combinación que surgió del ciclo en el microsegundo en que usted oprimió el botón para jugar. Incluso si el usuario continúa jugando, la posibilidad de “girar” las ruedillas en exactamente el mismo momento que lo hizo la persona ganadora, es tan remota que es casi inexistente.
Mucha gente cree que, utilizando un switch, un casino puede ajustar una máquina tragamonedas. Esto tampoco es cierto, pues existen estrictas regulaciones a este respecto. Para hacer esto, tendría que cambiar el chip que viene instalado de fábrica. Cada cambio de chip debe ser verificado por una comisión especial, y un casino no puede realizar estos cambios a su antojo. Además, las máquinas que no han dado dinero al jugador en un largo lapso de tiempo, no tienen mayores probabilidades de hacerlo pronto. Desafortunadamente, hay muchos apostadores que creen este mito y buscan las máquinas que no han otorgado premios, con la esperanza de ganar.
Los mitos mencionados son los más comunes, pero existen varios otros. Los jugadores son conocidos por sus creencias y extraños enfoques hacia el juego. Hay mitos sobre tragamonedas físicas y en línea que parecen graciosos, aunque mucha gente cree que son verdad. Por ejemplo, algunos creen que la temperatura de la moneda puede tener un impacto en el resultado. Puede leer artículos similares en póker en vivo versus en línea.
Lo que debe tenerse claro respecto de las tragamonedas físicas o en línea, es el hecho de que, en realidad, todo es el azar.
Usted puede ganar en varios giros seguidos o perder muchas veces seguidas. Como mencionamos anteriormente, todo es controlado por un software o por un chip computarizado. No hay nada que el jugador pueda hacer directamente para cambiar el resultado de cada giro. Lo único que puede hacer es seguir jugando hasta, eventualmente, ganar.